La toxina botulínica es una herramienta médica que, bien utilizada, no cambia un rostro, lo armoniza
Mi objetivo es lograr expresiones naturales y proporciones equilibradas, basadas en conocimiento anatómico, experiencia y criterio estético.
Cada aplicación es única, porque cada rostro tiene su propio lenguaje muscular.
El uso de toxina botulínica tipo A (Bótox®) es uno de los tratamientos más efectivos para suavizar líneas de expresión y prevenir el envejecimiento facial dinámico.
En manos expertas, no se trata de inmovilizar el rostro, sino de relajar selectivamente los músculos responsables de las arrugas, conservando la expresión natural y la armonía facial.
En mi práctica, cada aplicación se realiza según la anatomía y fuerza muscular de cada paciente, ajustando dosis y puntos de infiltración con precisión milimétrica.
El resultado es un rostro más descansado, equilibrado y luminoso, sin perder movimiento ni autenticidad.
Frente y líneas de preocupación (glabella).
Patas de gallo y arrugas perioculares.
Elevación sutil de cejas.
Código de barras (arrugas peribucales).
Cuello y bandas platismales.
Tercio inferior facial en casos seleccionados.
El efecto del Bótox suele aparecer entre el tercer y quinto día, alcanzando su punto máximo alrededor de los 10 a 14 días.
Su duración promedio es de 4 a 6 meses, dependiendo de la fuerza muscular y metabolismo individual.
Con aplicaciones periódicas, los resultados se mantienen estables y el patrón de envejecimiento se desacelera de manera visible.
Tu consulta con el Dr. Perea se realiza en Calle 98 #9a – 46 Consultorio 701C, Bogotá
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Nuestro consultorio ofrece un ambiente totalmente privado y diseñado para brindarte una experiencia personalizada en cada visita.





